Se reitera la necesidad de respeto y duelo por Agostina, quien fue asesinada. Se hace un llamado a la unión como sociedad para que situaciones como esta no se repitan y para que los culpables reciban su castigo.
Se critica a quienes hablan del caso sin haber contribuido a la búsqueda de la víctima y se les pide que no la usen más. Se enfatiza que Agostina es una víctima y que usar su caso de forma política la "vuelve a matar".