Las aguas cálidas de la Patagonia Argentina son el refugio elegido por las ballenas francas australes para aparearse y tener a sus crías. A pesar de ser aguas frías comparadas con la Antártida, resultan propicias para la reproducción.
La Península Valdés, con sus dos golfos, es fundamental para la protección de estos mamíferos marinos durante su ciclo reproductivo. La temporada de avistaje se extiende de junio a diciembre.