Pablo Cardoso se alzó con la victoria ante Joaquín Bravo tras aplicar una sumisión de mata león en el primer asalto.
Cardoso dominó la pelea de principio a fin, imponiendo condiciones tanto en el striking como en el grappling. A pesar de que Bravo intentó resistir, Cardoso encontró la oportunidad para llevar la pelea al suelo y ejecutar la llave que le dio el triunfo.
La victoria de Cardoso, quien demostró ser superior a su oponente, se concretó a los 2 minutos y 30 segundos del primer round, destacando la efectividad de su técnica de sumisión.