Un grupo de organizadores relató la movilización espontánea de fanáticos para despedir al Indio Solari, destacando la organización de un evento para honrar su legado.
La iniciativa surgió ante la incertidumbre sobre el lugar del velatorio, y se convirtió en un punto de encuentro para seguidores de todo el país, quienes se organizaron para viajar y acampar, creando una caravana colectiva.
El sentimiento de pérdida se transformó en una celebración colectiva, considerada por los organizadores como una forma de honrar a un "representante enorme" y un "pilar fundamental".