La ONG liderada por Uldis Noviks en Letonia trabaja incansablemente para apoyar a Ucrania, habiendo enviado 12 millones de euros en ayuda humanitaria y 200 vehículos al frente. A pesar del cansancio y los riesgos, los voluntarios realizan viajes de 24 horas para entregar la ayuda, conscientes de que los vehículos pueden ser destruidos rápidamente.
La organización también ha organizado viajes para niños ucranianos deportados a Rusia, quienes son forzados a cambiar de identidad y recibir educación militar. Según Ucrania, más de 20.000 niños han sido deportados, y menos del 10% ha logrado regresar. Estas historias, como la de un joven que cuida de sus hermanos tras la muerte de sus padres, reflejan la complejidad y el drama de la situación.
La experiencia de Letonia con las deportaciones masivas durante el régimen soviético resuena con la actual crisis ucraniana, brindando esperanza a las familias afectadas. La ONG de Uldis Noviks, con 20 empleados y 30 voluntarios, continúa su labor, comprometida a apoyar a los niños ucranianos incluso después de que termine la guerra.