Decenas de personas se congregaron en Plaza de Mayo y en distintas partes del país para despedir al Indio Solari, en un emotivo homenaje que incluyó un pequeño pogo recordando sus recitales.
Los asistentes expresaron su fervor y respeto, reviviendo la euforia de los conciertos y la conexión única que el Indio Solari lograba con su público.
Las imágenes de la "misa ricotera" se replicaron en diferentes puntos, demostrando la magnitud del fenómeno y el profundo impacto del artista en la cultura popular argentina.