La mujer que prestó el auto relata que su pareja, Franco, le pidió el vehículo para llevarle ropa a su tío. Ella, sintiendo una "fea sensación", le insistió en que no se fuera y que se quedara con ella, dado el tiempo que hacía que no se veían. A pesar de sus ruegos, él se retiró con el auto.
Tras más de una hora, Franco regresó con su mochila, algo que ella consideraba normal cuando se quedaba en casa los fines de semana. Al ser consultada por la policía, la mujer mencionó haber notado olor a cigarrillo en el auto, pero no le dio mayor importancia en ese momento.