La cultura del aguante se hace presente en la previa de la despedida del Indio Solari, con miles de personas que se congregan para pasar la noche en vigilia. A pesar del pronóstico de lluvia, los asistentes se muestran indiferentes y se preparan para la "última misa ricotera".
Se observa un ambiente de fiesta y camaradería, con la venta y el consumo de alcohol y alimentos. La gente se organiza para pasar la madrugada, demostrando una gran paciencia y devoción por el artista.