Se describe la masiva concurrencia en Villa Domínico para la despedida del Indio Solari, con miles de personas formándose desde la noche anterior. La gente viaja desde distintas partes del país, incluso tras enterarse de la noticia del fallecimiento del hijo del músico.
La logística para el acceso al Polideportivo Gatica se presenta como un desafío. Se estima que la Avenida Mitre está copada en varios kilómetros, y se discuten las posibles rutas de acceso y la congestión vehicular. Se mencionan líneas de colectivo que transitan por la zona y la estación de tren Villa Domínico como alternativa.
A pesar de la dificultad para determinar el número exacto de asistentes debido a la extensión de la concentración, se habla de "varios miles de personas" que esperan pacientemente, bailando y cantando, creando un ambiente de "fiesta eterna".