El Mundial de Fútbol se siente en Miami, donde los preparativos avanzan a toda marcha. El Hard Rock Stadium ya luce los logos y colores del torneo, generando un clima festivo.
Se observa una gran afluencia de personal acreditándose y trabajando en el estadio y sus alrededores, anticipando la llegada de fanáticos y medios de todo el mundo.
A pesar del entusiasmo, aún resta por medir el pulso de la gente y la expectativa general ante el inminente comienzo de la competencia.