Se generó un debate sobre la situación en Río Cuarto, donde se cuestionó la dificultad de la ciudad para realizar autocrítica y la persistencia de medios locales en defender a fiscales que fueron destituidos.
Se señaló que existen intereses en juego y que algunos medios continúan operando a favor de ciertas figuras, a pesar de los hechos ocurridos. La discusión apuntó a una falta de reflexión colectiva en la sociedad riocuartense.