Se reportó la llegada de Máximo Kirchner a la casa del Indio Solari en Ituzaingó, en medio de un importante despliegue mediático y de seguidores.
Kirchner, visiblemente resguardado con capucha y gorra, ingresó rápidamente al domicilio sin realizar declaraciones a la prensa, a pesar del asedio de los periodistas presentes.
Este evento se enmarca en el contexto del fallecimiento del músico y la conmoción generada, atrayendo la atención de diversas figuras políticas y del ámbito público.