La ciudad de Mar del Plata se convirtió en un epicentro de homenaje al Indio Solari, con miles de seguidores congregados en la Plaza San Martín para despedir al ícono del rock nacional.
A pesar de la lluvia y el paso de las horas, la gente se mantuvo unida cantando y recordando al músico. El homenaje, que superó las cuatro horas, demostró la devoción de los "ricoteros", quienes expresaron que ser ricotero es "la vida", "el rock" y un sentimiento que trasciende explicaciones.
Los testimonios de los asistentes reflejan la profunda conexión personal con la música del Indio, que marcó momentos importantes de sus vidas. A pesar de la tristeza por su partida, la jornada se vivió con una mezcla de duelo y celebración, tal como el propio Solari hubiese deseado.