Se analiza la trascendencia del Indio Solari y Los Redonditos de Ricota, destacando su surgimiento como una comunidad independiente que luchó por su arte al margen de las discográficas y las imposiciones del mercado.
Se recuerda cómo en sus inicios se repartían "redonditos de ricota" en conciertos pequeños, y se menciona la participación de Esther Soto, madre de Lito Vitale, en la organización de eventos.
Se subraya la manifestación de arte global que representaban, incluyendo actuación y música, y se resalta la conexión con la cultura argentina.