Se rememoran los primeros shows del Indio Solari en La Plata, detallando lugares como el Teatro Lozano, el Club Atena y el boliche Garage. Las entradas se vendían en una casa de libros llamada "La Vitrola".
Se menciona que tras el asesinato de Walter Gulacio en 1991 o 1992, el Indio Solari dejó de presentarse en lugares cerrados. Se destaca el misterio que rodeaba al artista, quien evitaba dar entrevistas, alimentando así su leyenda.