La cobertura del partido amistoso de la Selección Argentina en Estados Unidos se centra en la euforia de los hinchas por Lionel Messi, a pesar de que no jugó.
Se muestran fanáticos con tatuajes de Messi y la camiseta argentina, algunos de origen extranjero (Texas, Honduras, Venezuela, Bangladesh) que expresan su fervor por el equipo y el jugador, a menudo sintiéndose más argentinos que de su propio país por la influencia de Messi.
La decepción de los asistentes por no ver a Messi en cancha es palpable, pero muchos se conforman con haberlo visto en el banco de suplentes, considerando la entrada pagada.