Lisandro Martínez expresa su pesar por la lesión de Leo Valerdi, calificando la situación como "durísima" y comparándola con si le hubiera ocurrido a uno mismo. Asegura que el equipo ya le brindó su apoyo a Leo y le enviaron fuerzas a su familia, reconociendo el duro golpe que representa para él.
Martínez enfatiza que esta adversidad debe servir como motivación para el resto del equipo, impulsándolos a "dejar aún más la vida" en la cancha. Transmite un mensaje de unidad y fortaleza ante las dificultades que enfrenta el seleccionado argentino.