La partida de grandes figuras como el Indio Solari genera una sensación de pérdida irreparable, similar a la que ocurriría si Cortázar o Borges dejaran de escribir. Esta melancolía se acentúa al pensar en las canciones que ya no se crearán.
Se reflexiona sobre el impacto en Mario Pergolini, quien ya vivió una experiencia similar con la muerte de Gustavo Cerati, recordando la conexión entre ambos artistas y sus carreras.