Niños y jóvenes se congregan frente a la casa del Indio Solari en Ituzaingó para expresar su admiración y dejar mensajes de despedida, demostrando la transmisión intergeneracional de su música.
A pesar de la presencia policial, los pequeños fanáticos, algunos con camisetas de equipos de fútbol pero con el espíritu ricotero, compartieron su amor por las canciones de Los Redondos, inculcadas por sus padres.