Se reflexiona sobre la importancia de la cultura argentina y la necesidad de defenderla, considerándola una asignatura pendiente de la democracia.
Se enfatiza que se debe respetar al artista independientemente de sus inclinaciones políticas, comparando la situación con la de Brasil, donde artistas como Caetano y Roberto Carlos, a pesar de sus diferencias, son valorados.
Se menciona el libro "1976" de Felipe, recomendándolo como lectura, y se felicita al autor por su publicación.