Los peritos policiales trabajaron intensamente en la casa de Agostina, centrándose principalmente en el baño, donde levantaron pisos y revisaron cañerías.
Jimena informa que no había bañera en el baño, que era pequeño y solo contaba con un televisor donde el sospechoso escuchaba música y jugaba a la play. La investigación se enfoca en el baño como posible escenario del crimen, a pesar de que la casa es grande y se esperaría que se oyera algo.