El INTA impulsa la innovación en el sector agropecuario con diversos proyectos. En Patagonia, se ensayan ganas de descarte tratadas con sales de boro para evaluar su resistencia a polillas y su uso como aislante. En Santiago del Estero, se exponen avances en Inteligencia Artificial aplicada al agro, con modelos predictivos para cultivos y monitoreo de humedad de suelo.
En Santa Cruz, se validaron dispositivos para restringir el acceso de guanacos a aguadas artificiales, mejorando la eficiencia del uso del agua en sistemas ovinos. En Corrientes, se registraron mejoras en la fertilidad química y equilibrio de nutrientes del suelo mediante rotaciones y cultivos de cobertura.