El INTA Santa Cruz evalúa 11 híbridos de maíz para determinar su adaptación, rendimiento y potencial como alternativa productiva en la región. El objetivo es generar información local que contribuya a la producción ganadera y ovina de la Patagonia.
Se probaron materiales que toleran bajas temperaturas, con ciclos de 100 días para producción de grano y otros de ciclo más largo para ensilado. Los resultados preliminares son prometedores, con rendimientos de hasta 100.000 kilos por hectárea en planta entera y 6.000 kilos de grano en algunos materiales.
El estudio busca ofrecer a los productores una opción de forraje para alimentar al ganado, ante la caída del stock ovino en los últimos años. El maíz se presenta como un cultivo versátil que podría complementar la producción de pastizales en la región.