El Indio Solari, a pesar de su diagnóstico de Parkinson, vivió rodeado de amor y con el acompañamiento de su familia y seres queridos hasta el final.
La enfermedad, que se manifestaba principalmente en rigidez, no impidió que el artista continuara expresando su arte y conectando con sus seguidores.
La noticia de su fallecimiento generó una ola de tristeza, pero también de reconocimiento a su trayectoria y al impacto que tuvo en la cultura popular.