La autopsia realizada al Indio Solari determinó que el cantante no sufrió al momento de su muerte, un alivio para sus seres queridos.
El artista, que padecía Parkinson, falleció en su hogar rodeado de amor y con el acompañamiento de una persona especializada, además de su familia.
La noticia de su partida generó una profunda tristeza, pero el consuelo de saber que no experimentó dolor en sus últimos momentos.