Homero Simpson enfrenta problemas para obtener una prórroga en el pago de su hipoteca debido a su mal historial crediticio. El banco informa que ha reventado todas sus tarjetas de crédito y que incluso usó un perro como aspiradora en tercer año.
La situación financiera de Homero es crítica, y el banco le advierte que si no paga el dinero al día siguiente, enfrentará consecuencias graves.