En el marco del homenaje al Indio Solari, surgieron expresiones de descontento hacia figuras políticas como Javier Milei y Adorni, contrastando la figura del ídolo con la de los políticos.
Los seguidores del Indio Solari expresaron su devoción, llegando a considerarlo una figura divina, en clara contraposición a la percepción de algunos políticos.
La cobertura periodística se centró en la masiva congregación de seguidores y las diversas manifestaciones de afecto y respeto hacia el músico, anticipando la continuidad del homenaje en otros puntos del país.