Los soldados heridos en Malvinas fueron trasladados a hospitales de campaña, donde recibieron atención médica en condiciones precarias. El relato de un soldado describe la hinchazón de su rostro y la dificultad para ver, producto de las heridas sufridas en combate.
El proceso de recuperación incluyó la atención en San Carlos, donde se improvisó un hospital en un galpón. La comunicación en inglés de los médicos añadía una barrera adicional a la difícil situación de los heridos argentinos.