El análisis sugiere que Ucrania está ganando ventaja en la guerra, mientras Rusia enfrenta el dilema de cómo sostener el conflicto.
Sin embargo, se advierte que Putin sigue decidido a continuar la guerra, a pesar de la intensificación de los combates y las crecientes pérdidas de soldados rusos.
Se plantea la incertidumbre sobre el apoyo de Estados Unidos, especialmente con la posible influencia de Donald Trump, y si Ucrania podría mantener su estrategia sin ayuda externa.