Las pruebas de estabilidad de la Fiat Toro evidenciaron deficiencias en su comportamiento dinámico. Durante la maniobra de esquiva de obstáculos, el vehículo mostró tendencia a irse de trompa y dificultades para acomodarse, con una intervención tardía del control de estabilidad.
Se observó que el sistema de control de estabilidad no lograba corregir la trayectoria de manera eficiente, requiriendo una considerable distancia en línea recta para completar la maniobra. Estos resultados sugieren la necesidad de mejoras en el sistema para garantizar una mayor seguridad en situaciones de emergencia.