La atmósfera en la despedida del Indio Solari se describe como emotiva y festiva, a pesar de la tristeza subyacente. Los seguidores se congregan para cantar y recordar al músico, sintiendo que asisten a una "última misa" en su honor.
La música y los recuerdos son el eje central de este encuentro, donde los fanáticos expresan la profunda conexión que el Indio Solari tuvo con sus vidas, describiéndolo como "vida", "Argentina" y un símbolo que trasciende generaciones. Las banderas y los cantos se suceden en un homenaje colectivo.