La despedida al Indio Solari en Villa Domínico congregó a una multitud de fanáticos de todas las edades, incluyendo familias enteras.
El ambiente era de profunda emoción y respeto, con la gente cantando y compartiendo su admiración por el músico, en lo que se describió como una "misa" laica.
Se resaltó la magnitud del evento y la devoción de los seguidores, quienes esperaban rendir homenaje a una figura icónica de la música argentina.