Tras la tragedia de Olavarría, donde se registraron dos muertes, el Indio Solari no volvió a presentarse públicamente en escenarios.
A pesar de su retiro, su presencia se mantenía a través de imágenes cuidadas en los recitales de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, minimizando los efectos del Parkinson.
Los fanáticos guardan celosamente entradas y recuerdos de sus conciertos, algunos de ellos datando de hace décadas, como testimonio de su devoción.