Se reflexiona sobre la forma en que el Indio Solari podría haber deseado ser despedido, a la luz de sus propias reflexiones sobre la vida y la muerte.
Se compara su posible partida con la de figuras como Leonard Cohen, buscando una despedida austera y sin interrupciones.
Se evoca su frase "ojalá la muerte me encuentre vivo", que refleja su deseo de seguir conectado con su público y su arte hasta el final.