Se recuerda el trágico recital de Olavarría en 2001, donde murieron dos personas, como un evento marcado por el fracaso en la organización a cargo de los hermanos Fejkovic, quienes fueron denunciados en su momento.
Tras el asesinato de Walter Gulacio en 1991 o 1992, Javier Luis Solari (Indio Solari) dejó de presentarse en lugares cerrados, lo que llevó a buscar alternativas para sus presentaciones masivas.