Las Fuerzas Armadas de Ecuador ofrecieron disculpas públicas por la desaparición forzada y posterior muerte de cuatro niños y adolescentes en 2024, tras ser detenidos por militares. El Estado reconoce su responsabilidad en este "horrendo suceso", admitiendo haber arrebatado la libertad y la infancia de los menores, ocultado información y estigmatizado a las familias.
La Corte Constitucional redactó cada palabra del comunicado, subrayando la vergüenza y el dolor de la institución. Este caso se ha convertido en un símbolo del debate sobre el rol de los militares en la seguridad interna, especialmente ante el aumento de denuncias por presuntas violaciones a los derechos humanos desde que el presidente Daniel Novoa militarizó la seguridad.
A pesar de este fallo histórico, persisten las denuncias. La Fiscalía ha recibido 51 casos de desapariciones presuntamente cometidas por militares. El mural en el barrio Las Malvinas mantiene vivos los rostros de los menores fallecidos, recordando que no fueron los únicos desaparecidos por militares.