El divorcio entre Adrián Suar y Araceli González estuvo marcado por un conflicto económico significativo relacionado con la productora Polka.
Araceli aportó 70 mil dólares para el crecimiento de Polka en sus inicios, cuando ella era una figura de renombre y Suar tenía el proyecto. Tras la separación, la división de bienes generó disputas, ya que ella reclamaba una participación en la facturación millonaria de la empresa, mientras que Suar solo ofrecía devolver el monto inicial.
La demanda se inició hace dos años debido a la falta de acuerdo, y durante dos décadas, la expareja transitó disputas, acusaciones y acuerdos negados, evidenciando la complejidad de la división de bienes y el origen del conflicto en el proyecto de Suar.