Hasta el 80% de los pacientes con Parkinson pueden experimentar deterioro cognitivo. Además, es común la presencia de desautonomía, que afecta la presión arterial y la frecuencia cardíaca. La enfermedad también puede manifestarse con otras complicaciones.
Se enfatiza que la genética no determina la enfermedad, sino la epigenética, es decir, la conducta y hábitos diarios. Adoptar un estilo de vida saludable puede prevenir o alargar el proceso de la enfermedad, protegiendo las células del cuerpo.