Se discute la organización de la despedida del Indio Solari, con un despliegue de 8000 personas de seguridad que pondrá el municipio. Se compara esta cifra con la de eventos masivos como el superclásico, donde la cantidad de personal es considerablemente menor.
Surge la pregunta sobre la necesidad de controlar el consumo de alcohol en el evento, considerándose que es imposible de implementar pero deseable para prevenir incidentes. Se menciona la posibilidad de colocar efectivos municipales para realizar controles de alcoholemia.