Se confirma la realización de una nueva "misa ricotera" en el Obelisco a las 14 horas, como homenaje al Indio Solari. Este evento sigue a la masiva congregación ocurrida en Plaza de Mayo el día anterior.
El Obelisco, como punto neurálgico y emblemático de la Ciudad de Buenos Aires, se perfila como el lugar elegido para esta manifestación popular. Se anticipa una gran afluencia de público, con personas llegando de todo el país, lo que plantea desafíos logísticos y de seguridad.
Se mencionan las dificultades organizativas, como la necesidad de baños químicos y la gestión de la seguridad e higiene, aspectos cruciales para albergar a una multitud.