En Cisjordania, colonos israelíes extremistas han asesinado al menos a diez palestinos desde marzo, en un contexto de creciente violencia y apropiación de tierras. Ahmad Faraz relata cómo colonos armados atacaron su hogar y asesinaron a su hijo a sangre fría. A pesar de las denuncias, el ejército israelí asegura que hay investigaciones en curso, pero no se han realizado arrestos, generando un clima de impunidad.
Existen más de 147 asentamientos israelíes y 220 puestos avanzados en Cisjordania, considerados ilegales según el derecho internacional. La ONG israelí Yesh Din reporta que no ha habido condenas por asesinato de palestinos desde 2020 y el 96% de los casos de violencia o abusos son archivados. La presencia de colonos, justificada por enseñanzas bíblicas, ejerce una presión creciente sobre la población palestina, mientras el gobierno israelí apoya la formación de nuevos asentamientos.