Se presenta a Simón, un entrevistado que responde sobre su participación en la recolección de figuritas para el Mundial. Simón indica que no las junta porque su familia chilena no lo hace.
La conversación deriva hacia temas más abstractos, mencionando "sueños inconscientes" y "temores", y cómo un "canciller" podría no encontrar la figurita que lo "llene". Se reflexiona sobre la imposibilidad de que algunas figuritas aparezcan nunca, dejando casilleros vacíos en el álbum de la vida.