Durante una visita a China, se presenció un crash test dinámico realizado por Chery. A diferencia de las pruebas convencionales, este ensayo involucró el choque de tres vehículos en movimiento, simulando una colisión real.
El evento se llevó a cabo en el laboratorio de seguridad de Chery en Shanghái, uno de los más grandes de Asia, y tuvo como objetivo evaluar la resistencia estructural y los sistemas de seguridad de los vehículos en situaciones de impacto complejas.