El Estado Mayor Conjunto comunicó el cese del fuego y el retiro de tropas el 14 de junio de 1982, marcando el fin de la Guerra de Malvinas. La noticia de la rendición argentina llegó al continente en medio del silencio impuesto por la dictadura.
El fin de la guerra significó el colapso de la dictadura militar que la había iniciado. En las islas, los soldados argentinos bajaron las armas, mientras los hospitales se colmaban de heridos y las familias esperaban noticias inciertas.
El final del conflicto no trajo alivio, sino una nueva herida: la incertidumbre sobre el regreso y la dificultad para procesar lo vivido. El país, que había prometido victorias, se enfrentaba a la cruda realidad de la derrota y el silencio.