Se anticipa la llegada de la infraestructura de carga rápida ("flash chargers") de BYD a Argentina y la región en los próximos 12 meses, según declaraciones de José Miranda y Estela.
Esta tecnología permitirá cargar vehículos eléctricos en aproximadamente 5 minutos, lo que se espera impulse aún más la adopción de la electromovilidad en el país. Se desmitifica la idea de que los argentinos no estaban preparados para autos eléctricos, señalando que las ventas de híbridos y eléctricos están equiparadas.
BYD confía en el mercado argentino y está dispuesta a realizar la inversión necesaria para desarrollar esta tecnología, buscando socios estratégicos para expandir la red de carga. Se busca derribar el mito de que Argentina no está lista para la electromovilidad, demostrando que sí es posible y que el mercado se está estabilizando.