Un miembro emite un voto afirmativo condicional, supeditado a convencer a Avilés de comandar las operaciones. Ante la imposibilidad de un voto condicional según los estatutos, responde con desdén: "Entonces me cago en los estatutos".
La situación se traba y se cuestiona la capacidad de avanzar. Surge la exclamación "¿Qué mierda están haciendo ahí?", evidenciando la frustración y el caos en la reunión.