Un vecino de Parque Leloir comparte una anécdota de su infancia, alrededor de los años 98-2000, donde su padre y el Indio Solari jugaban al fútbol juntos con otros vecinos. Describe la formación de equipos como "el Indio, mi viejo, el jardinero y cinco más".
Estas reuniones informales en el barrio fortalecían los vínculos, incluyendo la participación del "Tío Dodo", otro personaje histórico de la zona. Los testimonios reflejan el aprecio y la cercanía que generaba el Indio Solari en su comunidad, más allá de su figura pública.