El recorrido continúa por la Costa Amalfitana, transitando rutas sinuosas que atraviesan túneles y puentes entre aldeas.
El destino principal es Amalfi, la ciudad cabecera de la costa, descrita como un lugar de gran importancia histórica y esplendor en el siglo IX, siendo una de las repúblicas marítimas italianas.
Se menciona el legado del Imperio Romano y su influencia en las construcciones que aún se conservan, declaradas patrimonio cultural de la humanidad.
El relato describe el laberinto de callecitas encantadoras y la plaza central, la Piazzetta, destacando la estrategia defensiva de su diseño antiguo.