Andrea Sarmari, parte de la organización de Agroactiva, describe el evento como un lugar de "amor" y energía positiva, que ha crecido a lo largo de 32 años. Destaca la pasión que comparte con su familia y equipo, quienes esperan con entusiasmo la preparación del evento año tras año.
Sarmari menciona que, si bien el trabajo en Agroactiva es intenso y requiere muchas horas, nunca lo ha vivido como un sacrificio. La diversión y el compañerismo del equipo son fundamentales, creando un ambiente imbatible. Reconoce que el perfeccionismo personal a veces le genera "chinche", como un cartel torcido, pero valora la capacidad de su equipo para resolver estos detalles.
La entrevistada también reflexiona sobre la importancia de recordar a quienes ya no están y la llegada de nuevas personas al equipo. A pesar de los desafíos, la experiencia en Agroactiva es gratificante, y la pasión por el evento se mantiene intacta, incluso con el paso de los años.