Trump minimiza el almacenamiento de uranio enriquecido por parte de Teherán, calificándolo de "polvo nuclear sepultado" y asegurando que no hay razón para recuperarlo. El objetivo principal de Washington es evitar que Irán obtenga armas nucleares.
Se mantiene un monitoreo continuo de las instalaciones iraníes. Trump se muestra optimista sobre los canales diplomáticos y estaría dispuesto a reunirse con el Ayatola si las negociaciones concluyen con un acuerdo para pacificar el Estrecho de Hormuz.